León XIV reclama conversión y penitencia ante miles de peregrinos en Lourdes
León XIV reclama conversión y penitencia ante miles de peregrinos en Lourdes
El papa León XIV reunió este domingo a cerca de 150.000 peregrinos en el santuario de Lourdes, uno de los lugares de peregrinación más importantes del mundo para la comunidad católica y especialmente vinculado a los enfermos.
Durante la celebración, el pontífice centró su mensaje en la necesidad de la “penitencia” y la “conversión” ante un escenario internacional marcado, según sus palabras, por conflictos cada vez más numerosos que están causando la muerte de personas inocentes.
Desde la explanada del santuario, ante fieles procedentes de numerosos países, León XIV defendió el valor de la vida humana y cuestionó las tendencias que, a su juicio, pretenden modificar su consideración cuando aparecen situaciones de enfermedad, sufrimiento o vejez.
El papa contrapuso esas corrientes al significado que atribuyó a Lourdes, al que definió como un espacio de esperanza cristiana donde la fragilidad no debe convertirse en motivo de rechazo.
Las muletas, las sillas de ruedas y el sufrimiento de los peregrinos, explicó, no representan obstáculos, sino expresiones de una realidad humana que debe ser acogida y respetada.
El mensaje de penitencia de Lourdes
En su homilía, León XIV recordó el relato de las apariciones de la Virgen a Bernadette Soubirous y las palabras que, según la tradición, María pronunció en la gruta: “¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia!”.
El pontífice señaló que ese llamamiento no debe limitarse a los fieles individualmente y reclamó también una actitud de conversión dentro de la propia Iglesia para afrontar sus heridas, errores y episodios dolorosos.
León XIV relacionó además el mensaje de Lourdes con los conflictos que se desarrollan actualmente en diferentes partes del mundo.
“La Virgen nos pide que hagamos penitencia, no solo por nosotros mismos, que la necesitamos, sino también por los pecadores, por un mundo que va mal”, afirmó.
El papa añadió que resulta inevitable preguntarse cómo permanecer indiferentes ante guerras y enfrentamientos que provocan la pérdida de numerosas vidas inocentes.
En otro momento de su intervención, sostuvo que el origen del mal que afecta a la sociedad se encuentra en el corazón del ser humano.
Un mensaje especial para los enfermos
Los enfermos ocuparon un lugar destacado en el discurso de León XIV. El pontífice les pidió afrontar el dolor desde una perspectiva de esperanza y consideró que su experiencia tiene un papel fundamental dentro de la Iglesia.
Según explicó, quienes sufren pueden ofrecer sus dificultades como parte de un proceso de redención que, en su opinión, necesita el mundo actual.
Al terminar la homilía, animó a los peregrinos a trasladar el mensaje recibido en Lourdes a sus países, diócesis y familias, convirtiéndose en testigos de la esperanza y de la fe.
La agenda del papa en el santuario incluye además un encuentro con enfermos, personal sanitario y voluntarios. Por la tarde está previsto el rezo del rosario y la tradicional procesión de las velas junto a los peregrinos.
León XIV reclama máxima vigilancia frente a los abusos
Durante su estancia en Lourdes, el pontífice también mantuvo un encuentro con los obispos franceses, ante quienes abordó uno de los asuntos más delicados para la Iglesia: los abusos sexuales cometidos contra menores.
León XIV reconoció los pasos dados en Francia durante los últimos años y pidió mantener una “máxima vigilancia” para prevenir nuevos casos y continuar atendiendo a las víctimas.
El papa destacó las medidas relacionadas con la escucha, la búsqueda de la verdad, la justicia, la reparación y la creación de mecanismos de prevención y protección.
También reconoció que la Iglesia francesa ha atravesado momentos especialmente difíciles y animó a los obispos a continuar con el proceso emprendido.
“Es fundamental continuar por el camino que han emprendido, manteniendo la máxima vigilancia”, afirmó.
El pontífice tiene previsto reunirse este domingo con siete víctimas de abusos en Lourdes.
Según una investigación publicada en 2021, en Francia se estimaron alrededor de 330.000 casos de abusos relacionados con miembros del clero entre 1950 y 2020. Menos de 2.000 víctimas habían recibido hasta entonces algún tipo de indemnización.
León XIV pidió a los obispos que mantengan la disposición a reconocer los errores y a reparar el daño causado. Al mismo tiempo, les instó a no quedar paralizados por las dificultades y a afrontar los desafíos de la Iglesia con “valentía, audacia y creatividad misioneras”.El papa León XIV reunió este domingo a cerca de 150.000 peregrinos en el santuario de Lourdes, uno de los lugares de peregrinación más importantes del mundo para la comunidad católica y especialmente vinculado a los enfermos.
Durante la celebración, el pontífice centró su mensaje en la necesidad de la “penitencia” y la “conversión” ante un escenario internacional marcado, según sus palabras, por conflictos cada vez más numerosos que están causando la muerte de personas inocentes.
Desde la explanada del santuario, ante fieles procedentes de numerosos países, León XIV defendió el valor de la vida humana y cuestionó las tendencias que, a su juicio, pretenden modificar su consideración cuando aparecen situaciones de enfermedad, sufrimiento o vejez.
El papa contrapuso esas corrientes al significado que atribuyó a Lourdes, al que definió como un espacio de esperanza cristiana donde la fragilidad no debe convertirse en motivo de rechazo.
Las muletas, las sillas de ruedas y el sufrimiento de los peregrinos, explicó, no representan obstáculos, sino expresiones de una realidad humana que debe ser acogida y respetada.
El mensaje de penitencia de Lourdes
En su homilía, León XIV recordó el relato de las apariciones de la Virgen a Bernadette Soubirous y las palabras que, según la tradición, María pronunció en la gruta: “¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia!”.
El pontífice señaló que ese llamamiento no debe limitarse a los fieles individualmente y reclamó también una actitud de conversión dentro de la propia Iglesia para afrontar sus heridas, errores y episodios dolorosos.
León XIV relacionó además el mensaje de Lourdes con los conflictos que se desarrollan actualmente en diferentes partes del mundo.
“La Virgen nos pide que hagamos penitencia, no solo por nosotros mismos, que la necesitamos, sino también por los pecadores, por un mundo que va mal”, afirmó.
El papa añadió que resulta inevitable preguntarse cómo permanecer indiferentes ante guerras y enfrentamientos que provocan la pérdida de numerosas vidas inocentes.
En otro momento de su intervención, sostuvo que el origen del mal que afecta a la sociedad se encuentra en el corazón del ser humano.
Un mensaje especial para los enfermos
Los enfermos ocuparon un lugar destacado en el discurso de León XIV. El pontífice les pidió afrontar el dolor desde una perspectiva de esperanza y consideró que su experiencia tiene un papel fundamental dentro de la Iglesia.
Según explicó, quienes sufren pueden ofrecer sus dificultades como parte de un proceso de redención que, en su opinión, necesita el mundo actual.
Al terminar la homilía, animó a los peregrinos a trasladar el mensaje recibido en Lourdes a sus países, diócesis y familias, convirtiéndose en testigos de la esperanza y de la fe.
La agenda del papa en el santuario incluye además un encuentro con enfermos, personal sanitario y voluntarios. Por la tarde está previsto el rezo del rosario y la tradicional procesión de las velas junto a los peregrinos.
León XIV reclama máxima vigilancia frente a los abusos
Durante su estancia en Lourdes, el pontífice también mantuvo un encuentro con los obispos franceses, ante quienes abordó uno de los asuntos más delicados para la Iglesia: los abusos sexuales cometidos contra menores.
León XIV reconoció los pasos dados en Francia durante los últimos años y pidió mantener una “máxima vigilancia” para prevenir nuevos casos y continuar atendiendo a las víctimas.
El papa destacó las medidas relacionadas con la escucha, la búsqueda de la verdad, la justicia, la reparación y la creación de mecanismos de prevención y protección.
También reconoció que la Iglesia francesa ha atravesado momentos especialmente difíciles y animó a los obispos a continuar con el proceso emprendido.
“Es fundamental continuar por el camino que han emprendido, manteniendo la máxima vigilancia”, afirmó.
El pontífice tiene previsto reunirse este domingo con siete víctimas de abusos en Lourdes.
Según una investigación publicada en 2021, en Francia se estimaron alrededor de 330.000 casos de abusos relacionados con miembros del clero entre 1950 y 2020. Menos de 2.000 víctimas habían recibido hasta entonces algún tipo de indemnización.
León XIV pidió a los obispos que mantengan la disposición a reconocer los errores y a reparar el daño causado. Al mismo tiempo, les instó a no quedar paralizados por las dificultades y a afrontar los desafíos de la Iglesia con “valentía, audacia y creatividad misioneras”.


