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La acampada por la vivienda mantiene la presión en la Puerta del Sol

Unas 80 tiendas de campaña y alrededor de 500 personas permanecen este domingo en la Puerta del Sol de Madrid, donde mantienen una protesta para reclamar al Gobierno medidas concretas frente a las dificultades para acceder a una vivienda.

Después de la primera noche, los participantes han comenzado a organizar turnos y tareas con la intención de mantener la acampada, al menos, hasta el martes, cuando está previsto que el Consejo de Ministros aborde el plan de medidas que se encuentra actualmente en negociación. Los organizadores advierten de que podrían prolongar la protesta si consideran que las decisiones adoptadas son insuficientes.

El Sindicato de Inquilinas, impulsor de la movilización y que ya ha mantenido contactos con el Ministerio de Vivienda, ha establecido una estructura organizativa que recuerda en algunos aspectos a la utilizada durante el movimiento 15-M. La evolución de la protesta determinará si esta movilización alcanza una dimensión similar.

Organización en el centro de Sol

La actividad se concentra alrededor de varias carpas que funcionan como punto central de coordinación. Desde allí se distribuyen las diferentes tareas y se atiende tanto a los participantes como a vecinos y medios de comunicación.

Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, es una de las principales representantes de la protesta ante los periodistas, junto con Fernando de los Santos y Alicia del Río. El mensaje de los organizadores es claro: reclaman que el derecho a disponer de una vivienda no quede subordinado a los intereses especulativos.

Uno de los nombres que más se repite entre los manifestantes es el de Maricarmen, cuyo desahucio se ha convertido en uno de los símbolos de la movilización. Una pancarta colocada entre dos farolas resume una de las principales reivindicaciones: “Ni una Maricarmen más”.

Entre los participantes predominan los jóvenes, aunque también hay estudiantes y trabajadores de diferentes edades. Muchos aseguran compartir las dificultades para afrontar los precios de la vivienda y un creciente malestar por la situación del mercado residencial.

“Queremos aguantar todo el tiempo que sea necesario hasta que se adopten medidas efectivas”, explica Marta, una de las participantes, que durante la mañana se encargó de limpiar parte de la zona de acampada.

Actividades durante toda la jornada

La jornada del domingo ha contado con diferentes actividades. Por la mañana se organizó una sesión de yoga y, posteriormente, los acampados recibieron el apoyo de participantes de la manifestación en defensa de la educación pública.

Para la tarde y la noche estaban previstas nuevas actividades, entre ellas una fiesta reivindicativa y un taller denominado “Cartas para Maricarmen”.

La programación permanece expuesta en una farola situada a poca distancia de la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.

La meteorología también condiciona la protesta. Mientras que este domingo las temperaturas han permitido mantener la actividad al aire libre, las previsiones apuntan a lluvia para el lunes. Los organizadores preparan lonas y otros elementos para proteger las tiendas.

Relevos y suministro de alimentos

Los participantes se están organizando mediante turnos. Algunos han regresado temporalmente a sus casas para ducharse o cambiarse de ropa y posteriormente volver a la Puerta del Sol, mientras otras personas se incorporan a la acampada.

Los suministros proceden principalmente de voluntarios. Alimentos, bebidas y productos básicos llegan durante el día para mantener la protesta.

También se han establecido medidas para mantener limpia y segura la zona, entre ellas recipientes utilizados como ceniceros para evitar que las colillas puedan provocar algún incidente.

En uno de los puntos de la acampada se ha colocado además un listado con las necesidades de los participantes, que incluye café, leche, medicamentos de uso común, crema solar, abanicos, mantas y ropa de abrigo.

El recuerdo del 15-M

La comparación con el 15-M aparece de forma recurrente entre quienes participan en la protesta. La acampada comparte con aquel movimiento algunas características, como la organización colectiva, las actividades abiertas y la ocupación prolongada de un espacio público.

Sin embargo, los participantes insisten en que el objetivo principal de esta movilización es reclamar respuestas políticas concretas al problema de la vivienda.

La protesta también ha conseguido una importante repercusión mediática y presencia en redes sociales. La organización dispone incluso de un espacio destinado específicamente a atender a los periodistas que se acercan hasta Sol.

Por el momento, no existe una fecha definitiva para levantar el campamento. Los organizadores aseguran que permanecerán en la plaza mientras consideren que sus reivindicaciones no han sido atendidas.