El Gobierno habilita en Ceuta un lugar de atención a migrantes pero los vecinos se oponen
El Gobierno ha autorizado la utilización temporal de una parte del puerto de Ceuta para habilitar un dispositivo destinado a la atención humanitaria de las personas migrantes que permanecen en distintos puntos de la ciudad.
La medida fue adoptada este sábado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, después de que el ministro Óscar Puente firmara una orden que permite a la Secretaría de Estado de Migraciones ocupar temporalmente una superficie de 16.000 metros cuadrados en el Muelle de Poniente.
En este espacio está prevista la instalación de carpas con capacidad para más de 1.000 personas, además de diferentes servicios destinados a la atención de los migrantes.
Un espacio con servicios sanitarios y atención social
Según la resolución, el dispositivo contará provisionalmente con zonas de descanso, enfermería, dispensario, servicios sanitarios y espacios destinados a la atención e intervención social.
También se habilitarán oficinas para el personal encargado de prestar el servicio y una instalación destinada a garantizar la seguridad del recinto.
La decisión del Ejecutivo llega después de que el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Ceuta rechazara la instalación de las carpas al considerar que podía resultar incompatible con la actividad habitual del puerto.
Posteriormente, Puertos del Estado analizó el expediente y señaló que la ocupación podía aumentar determinados riesgos relacionados con la protección de infraestructuras críticas y con la operativa portuaria. Al mismo tiempo, el organismo consideró que existían razones de interés general que podían justificar la autorización si se adoptaban las medidas necesarias para preservar la seguridad y el funcionamiento del puerto.
Rechazo de vecinos y empresarios
La decisión del Gobierno ha generado oposición entre distintos sectores de Ceuta.
Vecinos de las barriadas próximas al Muelle de Poniente han protagonizado movilizaciones contra la ubicación elegida. También la Autoridad Portuaria y la Confederación de Empresarios han mostrado su rechazo a la instalación.
El área seleccionada se encuentra además próxima al colegio público Ortega y Gasset y a diferentes instalaciones empresariales y sociales.
El objetivo del Ejecutivo es trasladar hasta este espacio a parte de las personas que actualmente permanecen acampadas en zonas como la playa del Trampolín y el entorno de Loma Colmenar.
Tensión creciente tras varios ataques a militares
La decisión se produce en un contexto de creciente tensión en Ceuta. En los últimos días se han registrado varios incidentes protagonizados por grupos de migrantes y efectivos militares.
Uno de los episodios más recientes terminó con cuatro personas detenidas después de que una patrulla militar fuera apedreada durante la madrugada. Un sargento resultó herido leve al caer al suelo y sufrió una brecha.
El incidente tuvo lugar en las inmediaciones de la avenida Martínez Catena. Tras el lanzamiento de piedras se inició una persecución que terminó en la playa del Chorrillo.
Tres de los detenidos son adultos, mientras que el cuarto, según la Asociación de Tropa y Marinería Española, es menor de edad y quedó a disposición judicial.
Este episodio se produjo pocos días después de otro ataque contra una patrulla militar en la zona de Benzú. En aquel caso, un grupo de entre 30 y 40 migrantes habría rodeado un vehículo del Ejército y lanzado piedras contra los militares que se desplazaban en su interior.
La operación posterior terminó con doce detenidos. Once de ellos aceptaron una condena de dos años de prisión que fue sustituida por la expulsión de España durante cinco años, mientras que el duodécimo permanece en prisión provisional al negar su participación.
Reclaman mayor protección para los militares
La Asociación de Tropa y Marinería Española ha expresado su preocupación por los últimos acontecimientos y ha reclamado una mayor protección jurídica para los militares desplegados en Ceuta.
La organización también ha pedido más medios de protección y defensa, además de apoyo psicológico para los efectivos que trabajan en la ciudad ante la presión derivada de los incidentes registrados durante la actual crisis migratoria.
La situación mantiene abierto el debate sobre la gestión de la llegada de migrantes a Ceuta, mientras el Gobierno avanza en la puesta en marcha del nuevo dispositivo de atención en el puerto pese a la oposición de parte de las instituciones y de los vecinos afectados.

