León XIV pide en su visita a Francia que la inteligencia artificial esté al servicio de la dignidad humana
El papa León XIV defendió este viernes en París un desarrollo de la inteligencia artificial orientado al beneficio de las personas y basado en el respeto a la dignidad humana. Durante su intervención en la sede de la Unesco, el pontífice advirtió sobre los riesgos de un progreso tecnológico que avance sin criterios éticos.
Robert Francis Prevost puso el foco en una paradoja de la actualidad: mientras las máquinas y los sistemas informáticos reciben cada vez más capacidades asociadas tradicionalmente a la inteligencia humana, la sociedad corre el riesgo de valorar a las personas únicamente por su productividad y eficiencia.
El Papa alertó de que quienes dejan de ser considerados productivos pueden terminar siendo marginados o descartados, y reclamó que cualquier avance tecnológico tenga como referencia el valor intrínseco de cada persona.
Un mensaje en defensa del multilateralismo
La visita a la Unesco tuvo además una dimensión institucional. León XIV fue recibido con una prolongada ovación por los trabajadores de la organización y calificó a la institución como un “interlocutor privilegiado al servicio del bien común” para la Iglesia católica.
Su presencia coincidió con el anuncio de la nueva salida de Estados Unidos de la Unesco, una decisión impulsada por la Administración de Donald Trump, que ya había retirado al país de la organización durante su primer mandato.
El pontífice convirtió así su primera actividad del viaje en París en un llamamiento a la cooperación internacional y al diálogo entre países.
Ciencia, cultura y educación
Durante su discurso, León XIV también se refirió a los riesgos que pueden aparecer cuando el progreso científico, la cultura y la educación pierden su dimensión ética.
Advirtió de que la ciencia separada de la sabiduría puede terminar siendo utilizada con fines destructivos. También señaló que la cultura puede convertirse en propaganda cuando queda sometida a una determinada ideología y que la educación puede utilizarse para manipular a las personas cuando abandona la búsqueda de la verdad.
Para ilustrar estos peligros recurrió al relato bíblico de la torre de Babel, que utilizó como metáfora de una sociedad global en la que la unidad se impone sin vínculos de fraternidad.
En este sentido, denunció lo que definió como formas de “neocolonialismo”, imposiciones ideológicas y relaciones internacionales en las que los vínculos humanos quedan subordinados a intereses económicos.
El Papa alerta sobre la desinformación
Otro de los asuntos centrales de su intervención fue la comunicación. León XIV reconoció que las nuevas tecnologías han permitido que la información circule a una velocidad nunca vista, pero advirtió que una mayor rapidez no garantiza necesariamente una mayor veracidad.
El pontífice alertó sobre la proliferación de información falsa y sobre el riesgo de que los numerosos canales de comunicación terminen dificultando el diálogo en lugar de favorecerlo si no existe una base ética compartida.
También expresó su preocupación por las nuevas formas de aislamiento, pobreza espiritual y abandono que pueden surgir en una sociedad cada vez más conectada tecnológicamente.
Vísperas en Notre Dame y encuentro con jóvenes
Después de su visita a la Unesco, León XIV recorrió en papamóvil las calles del centro de París hasta la catedral de Notre Dame, donde celebró las vísperas junto al clero.
La jornada del pontífice continuó por la noche con un encuentro con jóvenes en el Stade de France, dentro de una agenda marcada por los mensajes sobre tecnología, educación, cultura, cooperación internacional y dignidad humana.


