La Tomatina vuelve a Buñol con una cifra récord de 150.000 kilos de tomates
Buñol vuelve a ser este miércoles el epicentro de una de las fiestas más singulares y multitudinarias de España. La localidad valenciana ha dado comienzo al mediodía a una nueva edición de La Tomatina, que este año celebra su 79º aniversario con una cifra récord: 150.000 kilos de tomates preparados para convertirse en proyectiles durante la tradicional batalla.
Siete camiones recorren las calles del municipio cargados con los tomates que, durante aproximadamente una hora, serán lanzados por los miles de participantes congregados en Buñol. La celebración reúne este año a unas 22.000 personas, llegadas desde numerosos países.
Entre los visitantes internacionales destacan australianos, estadounidenses, japoneses y chinos, mientras que la organización ha constatado también un incremento de la presencia de turistas procedentes de India.
La cantidad de tomates utilizados supone un aumento considerable respecto a la edición anterior. En 2025 fueron 120.000 kilos, por lo que este año se han incorporado otros 30.000 kilos para una batalla que vuelve a convertir las calles de Buñol en un enorme escenario teñido de rojo.
Siete camiones recorren las calles de Buñol
La organización ha distribuido los vehículos de forma que seis camiones parten desde San Luis, mientras que el séptimo se desplaza exclusivamente hasta la plaza de la Diputación.
Los tomates empleados en la batalla tienen unas características muy concretas. Se trata de tomates de la variedad pera cultivados expresamente para La Tomatina en explotaciones agrícolas de Badajoz.
Además, no se trata de tomates destinados al consumo. Se recolectan cuando alcanzan un grado de maduración específico que permite que sean lanzados sin provocar lesiones. Su elevada madurez hace que se aplasten fácilmente al ser apretados, una condición fundamental para garantizar la seguridad durante la batalla.
Una fiesta que sigue creciendo 79 años después
Más allá de la espectacularidad de la lluvia de tomates, el Ayuntamiento de Buñol destaca el papel de los propios vecinos en la conservación de una tradición que comenzó hace casi ocho décadas.
La implicación de la población local continúa siendo uno de los elementos fundamentales de La Tomatina. Los vecinos participan en la organización y aportan propuestas para mejorar una celebración que, con el paso de los años, se ha convertido en uno de los acontecimientos festivos españoles con mayor proyección internacional.
El impacto económico también es especialmente relevante. Durante estos días, los establecimientos hosteleros y comerciales de Buñol y de buena parte de la provincia de Valencia multiplican su actividad. Los comercios instalan barras en las calles, los hoteles alcanzan elevados niveles de ocupación y miles de visitantes se desplazan hasta la localidad desde diferentes puntos de España y del extranjero.
Y así, como cada último miércoles de agosto, Buñol vuelve a prepararse para una de sus imágenes más reconocibles: una carcasa marca el inicio de la batalla y, durante una hora, las calles quedan cubiertas por una auténtica marea de tomate.


